Para no repetir
La estancia en este alojamiento no pudo empezar peor. Es la primera vez que me pasa algo así y también la primera vez que escribo una reseña como esta. Pero la situación en la que nos vimos fue bastante surrealista.
Llegamos cuando nos indicaron; después de las 14:00 h (hora establecida de check in).
En la cocina, el menaje era peor que escaso; éramos 6 personas y había 5 cucharillas de café, un solo cuchillo que cortase (todos los demás, de untar), 6 tenedores justos y ninguna taza. Por otra parte, la limpieza de los mismos dejaba mucho que desear (varios de ellos estaban guardados con gotas y restos de comida en los cajones). Grasa en los bordes de los cajones y en las juntas de la encimera con las paredes, migas en los muebles superiores…
Con respecto al salón, decir que su aspecto en las fotos del anuncio dista mucho de lo que luego te encuentras; abombamientos por humedad, roces y manchas en las paredes en las paredes. Los sofás y las sillas, mejor sería tirarlos; hundidos por completo e incómodos.
El estado de las paredes de subida a los dormitorios en el mismo estado que las del salón; muy deficiente.
En el baño, me encuentro pelos de barba recortados en el primer cajón del mueble del lavabo, pelos y suciedad en el plato de la ducha.
Y llegamos a lo más preocupante de todo: los dormitorios. En todas y cada una de las camas (había 3 habitaciones) me encontré pelos en las almohadas y en las sábanas al retirar las colchas. Y nada olía a limpio; parecía como si se acabara de tumbar alguien. En algunas incluso había manchas de origen preocupante. Las toallas que nos dejaron sí olían a limpio pero, al desplegarlas, todas tenían manchas marrones o negras.
Ante esto, contacté con la persona con la que había estado hablando desde que realicé la reserva hacía 5 meses. Me dijo que ya no iba a ir nadie a limpiar ni a llevar ropa de cama limpia y tampoco podía asegurarme que pudieran ir al día siguiente. En compensación, me ofrecía devolverme un 10 % del importe que habíamos pagado por nuestra estancia (una ridiculez, teniendo en cuenta la situación) o la cancelación gratuita, que tampoco era solución puesto que ya habíamos llegado al apartamento y no había nada más para reservar en ese lugar ni en los alrededores. Así que, tras 7 h de viaje, tuvimos que bajar a comprar productos para poder limpiar y poner lavadoras con la ropa de las camas para poder acostarnos esa noche.
Finalmente, al día siguiente, vinieron a limpiar y cambiar las sábanas. Pero me prometieron devolverme igualmente ese 10 % por las molestias y luego me dijeron que no lo harían porque habían tenido que hacer una limpieza adicional (supongo que cuentan como “limpiar” lo que hicieran antes de que llegáramos al alojamiento).
No contenta con eso, la persona con la que estuve discutiendo todo esto toda la tarde me dijo que estaba “llevando la situación a máximos”. Que estaba exagerando, vamos. Y eso que le envié fotos y un video de toda la casa en el que le señalaba cada gota de grasa, cada pelo.
En definitiva, no le deseo a nadie unas vacaciones como estas. Pagamos una cantidad considerable por 4 noches como para encontrarnos una limpieza tan deficiente y una asistencia tan nefasta. Me pidieron que no pusiera una mala reseña pero me veo en la obligación como consumidor. Nadie debería tener que ponerse a limpiar y poner lavadoras después de 7 h de coche en su primer día de vacaciones.








